Don't worry. Be happy!

Es asombroso cómo el menor problema nos hace apartar la mirada de todo lo bueno que la vida nos ha dado. La tensión interrumpe nuestro sueño. Los vendedores telefónicos interrumpen nuestra cena. Los problemas de tránsito interrumpen nuestras vacaciones. Las llamadas telefónicas irrumpen en nuestro trabajo. Las reestructuraciones empresariales interrumpen nuestros objetivos. Nuestro insomnio interrumpe nuestro progreso laboral, ¡y a veces nuestra digestión!

En momentos como estos, debemos dar un paso hacia atrás y ganar perspectiva.

¿Se detendrá el mundo si no llegamos con un trabajo a tiempo o no logramos esa tan deseada promoción?

¿Dejarán los bebés de sonreír y los pájaros de cantar si los ingresos de la compañía no concuerdan con el presupuesto?

¿O si eligen como empleado del mes a la persona que menos lo merece?

¿Qué valor tiene una multa de tránsito, un neumático pinchado, un reporte terminado con atraso, un contrato perdido o una reprimenda fría de un jefe, comparado con el amor de nuestros padres, de nuestros hijos, amigos, maestros?

Una canción famosa hace varios años nos aconsejaba: Don´t worry. Be happy; es decir No se preocupen. Sean felices.

¿YA TE DISTE CUENTA QUE LA VIDA SE EMPEÑA EN HACERNOS FELICES TODO EL DÍA, Y AL MISMO TIEMPO NOS PONE OBSTÁCULOS Y MALOS MOMENTOS PARA PROBAR NUESTRA CAPACIDAD DE SER FELICES A PESAR DE TODO?

DECÍDETE HOY A SER FELIZ, MAÑANA SERÁ OTRO DÍA.